Febrero del 2009


"Un sueño"

Publicado en Historias, cuentos y relatos el 28 de Febrero, 2009, 10:20 por Saphira Aurion

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No sabía por qué estaba allí, ni qué pretendía. En realidad, no sabía nada, y temía creer que sí lo hacía. El cielo, despejado y claro como si incluso el sol brillara azul para él, se extendía sobre su cabeza, sin nube protectora alguna e iluminando la tierra con su calor de tal forma que el aire parecía arder y elevarse en nubes de vapor ligeramente temblorosas hacia ninguna parte. Lo difusa que se volvía la visión del paisaje perfumaba el día con un ambiente de sueño inaguantable.


La cabeza le pesaba, y sentía que algo llameaba también en su interior. Intuía que aquella quimera iba a ser larga, no sabía cuánto, e inabarcable. Sabía también –por supuesto- que aquello iba a seguir quemándole por dentro, igual que el aire abrasador le quemaba por fuera. Temblaba violentamente, se sentía al mismo tiempo en perfecto estado de salud; tan perfecto como sólo se puede estar en los sueños.


Saltó a nadar, sospechando que aquella era su única oportunidad, y se alejó de la tierra hasta que ya no la pudo ver, queriendo creer que el fuego en su interior empezaba a amainar. Se dio cuenta, demasiado tarde, de que aquello no era un sueño y que posiblemente no pudiera aguantar hasta el infinito. Ya no sabía de dónde había venido, y a su alrededor continuaba la inmensidad del agua. No iba a conseguirlo, asesinado por el espejismo si éste no le salvaba. Continuó nadando, porque pese a aquella certeza, la irrealidad continuaba.


Y, ante él, el océano.
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Lalallalala(8)

Publicado en Conversaciones random el 26 de Febrero, 2009, 15:28 por Saphira Aurion
<Pegasus>Hoy follo y mañana fafasfritas!! XDDD dice:
oye , ho ycreo que a la laguna no va a subir nidios
-Moineau?-   I know not, sir. dice:
ni siquiera jaime?
<Pegasus>Hoy follo y mañana fafasfritas!! XDDD dice:
ni rita
<Pegasus>Hoy follo y mañana fafasfritas!! XDDD dice:
imaginate
-Moineau?-   I know not, sir. dice:
HOLA?
-Moineau?-   I know not, sir. dice:
flipante
<Pegasus>Hoy follo y mañana fafasfritas!! XDDD dice:
yo me indigno toda, eh?
-Moineau?-   I know not, sir. dice:
joder, como para no
-Moineau?-   I know not, sir. dice:
mira, si ellos no van
-Moineau?-   I know not, sir. dice:
yo como que paso, eh?
<Pegasus>Hoy follo y mañana fafasfritas!! XDDD dice:
yo también, ellos son el alma de la fiesta xD

El Mendigo y el Empresario

Publicado en General el 1 de Febrero, 2009, 15:58 por donaldani

    Esto es una especie de parábola que se me ocurrió esta mañana al leer varias de Kafka. Una chorrada que podría acabar en corto, no sé xD.


     Un día como otro cualquiera. La gente, presurosa, va de un lado a otro, pensando en el punto de destino al que se dirigen, ignorando el mundo que les rodea. Muchos se ayudan de móviles para aislarse, otros más tranquilos hablan por parejas y entran en tiendas. En una esquina de la larga calle peatonal, arrebujado en sus harapos, un mendigo pide con la mano apoyada en la rodilla, debido al entumecimiento del brazo. A su lado, un cartel carcomido por la humedad de la noche, en el que solo se ven retazos de carbón difuminado. El mensaje que antes había se ha borrado, dejando solo un indicio de que hubo algo escrito. Al igual que el mendigo deja ver que en un tiempo ahí hubo una persona.

     La gente pasa, le ignora. El que capta su presencia sólo se aparta frunciendo la cara y tapándose la nariz. Pero a él le da igual. Si por el fuera, estaría todo el día en una bañera. O mejor aún, un jacuzzi. Rodeado de gente que le quiera, que le admire. En un chalet enorme, con piscina también, extensos jardines; lo que viene a ser siendo una casa digna de admirar. No le importaría que fuera una mansión, con numerosas chicas jóvenes alabándole, mimándole. Y en su mano, una copa del mejor champagne francés, mientras uno de sus numerosos mayordomos sin rostro le ofrece canapés de caviar ruso.

     Pero lo único ruso que conoce es el vodka. De hecho, su adicción a este tipo de alcohol le da el sobrenombre de El Ruso. De todas formas, él ya no sabe ni siquiera de dónde viene, y además espera a su marcha resignadamente. Cuando alguna monja amparada le pregunta por qué bebe tanto, él sólo puede responder: ¡Pues para que va a ser, hermana, para no pasar frío de noche!

     La noche. Su casa es aquel castillo de cartón, su fortaleza contra el frío. Con el tiempo ha conseguido reunir las suficientes mantas para olvidarse del viento y la lluvia. La policía ya no le pone pegas. Están demasiado acostumbrados a su presencia, incluso se ríen con su dulce y su café en la mano y exclaman: La mascota de esta calle, ¿cómo vamos a deshacernos de El Ruso? ¡Además de apestoso, es inofensivo!

 

     Un hombre de negocios, probablemente un abogado o un empresario de importante relevancia, va haciendo eses por la luenga calle. Está muy borracho, ha salido de una cena de trabajo y su maletín se zarandea de un lado a otro. Su corbata desanudada, su chaqueta en el brazo a modo de percha son ejemplos de la juerga. Se ríe con estruendo, pero da igual porque en aquella calle solo hay oficinas y tiendas. El alcohol corre por sus venas y tiene que salir, por lo que se acerca a una esquina y empieza a desabrocharse los botones del pantalón. Tarda 5 minutos en conseguirlo, y cuando al fin lo consigue, apunta hacia unos míseros cartones amontonados en el rincón.

     Cuando ha acabado, repite el proceso inversamente, tardando esta vez 10 minutos. Sus aspavientos hacen que los cartones se muevan. Y de ellos, sale El Ruso somnoliento.

     Al ver al mendigo, el hombre enrojece y se disculpa, dándose la vuelta para irse lo antes posible. El Ruso no entiende lo que pasa, apenas ve, y tampoco tiene sentido del olfato, por lo que no se da cuenta del nuevo olor que impregna su fortaleza. Vuelve a acostarse.

 

El hombre, se acerca a una fuente y se lava la cara despejándose. El hecho de que el mendigo no reaccionase le inquieta. ¿Acaso es que le gusta regodearse en su martirio?, piensa ofendido. ¿Le gusta dar esa imagen, de pena y patetismo, para que sientan compasión por él, y así la gente se vuelque en su persona para que llegue a cumplir todos sus sueños? Tras estas cavilaciones, decide regresar a la esquina.

 

-¡Eh!, tú, ¡levanta de ahí!

El mendigo emerge de entre las mantas.

-¿Qué pasa, señor agente? Si molesto puedo buscarme otro lugar.

-Yo no soy ningún agente, mendigo. Levántate y escúchame bien.

El Ruso se levanta, acatando las órdenes, puesto que eso nunca se le dio mal, y aguarda a una reprimenda que no viene a cuento.

-¿Por qué vives aquí? ¿Es que acaso te gusta dar pena? Sí, sé perfectamente cuál es tu plan. Te pegas tirado todo el día sin dar un palo al agua, pasándola canutas y sufriendo, para que te veas recompensado por tu injustificada valía recibiendo así comida y ropas. Has elegido este camino para conseguir tus sueños, y te digo que no haces bien si quieres llegar a algo más aparte de tu insignificante vida. Mira, yo tengo todo lo que uno puede desear, una gran casa, en la que cumplo todos mis sueños, aunque pueden llamarse también vicios. Mi vida es perfecta, pero por eso mismo, deja de ser mi vida. ¿No lo entiendes? Daría lo que fuera por meterme en tu piel, ver el mundo desde esta apestosa esquina y dar gracias a Dios por pensar que algún día mi situación puede cambiar, que todo puede ser mejor. Así que no te burles de mí y no te regodees en tu miseria, restregándome lo único que a mí me falta. Me encantaría sobornarte, darte toda mi fortuna a cambio de tu esperanza. Pero claro, probablemente seas más inteligente que yo y te negarías, porque acabarías tan desgraciado como yo. Sin embargo, te voy a seguir haciendo la propuesta. ¿Aceptarías todos mis bienes materiales por tu pequeña esperanza?

     El mendigo sólo pudo responderle con una gran carcajada.