Yo solo quería escribir un rato

Publicado en Filosofía, pensamientos y reflexiones el 7 de Noviembre, 2008, 17:09 por donaldani

Yo solo quería escribir un rato. Creo que no le estaba haciendo daño a nadie, vamos. Buscaba algún punto de inspiración, pero claro, tanto tiempo sin hacerlo pues uno va perdiendo la esencia, aunque muchos digan que eso no es verdad. Creo que la agilidad si que la sigo conservando, porque me estoy impresionando la rapidez con la que (no sé que verbo utilizar, ¿tapeo?) las teclas del ordenador. Pero lo importante no viene a mí. Mi madre me ha aconsejado que vaya apuntando todo lo que se ocurra. Me parece buena idea, pero no consigo fundir todos esos apuntes en una obra, porque no decirlo, maestra. Bueno, eso es mucho pedir, no quiero hacer una obra maestra así de repente, pero es que ya llevo mucho tiempo en la dejadez del asunto y creo que ya va siendo hora de ir despertando el cerebro e ingenio que creo que tengo. Dejémonos de supuestos.

     El plan que estoy forjando lleva su tiempo. Quizá es necesario decir que igual es aconsejable acabar primero una carrera, o mejor dicho, empezarla, para poderlo llevar a cabo. Quiero romper todos los esquemas implantados, también todas las barreras sociales. Pero también quiero concienciar. Ayudar a esos cerebritos individuales que piensen en conjunto, que miren más allá de sus intereses. No quiero enfocarlo desde ninguna perspectiva política ni religiosa. Simplemente humana. Tampoco quiero que me tachen de ninguna ideología o vanguardia. Tan solo quiero sorprender aportando algo al mundo. Sé que va a ser difícil, ya me he topado con algunos ejemplos de personas que se basan en sus propias experiencias negativas para comerse al resto. Estos lobos escondidos en conjuntitos de lana (bastante horteras por cierto, pero es normal, el dinero no les llega para más según ellos/ellas) dicen tener aspiraciones semejantes a las mías. Cambiar esta tiranía global a un mundo justo. Pretenden poner más onzas en la báscula más alta para que esté más cerca del suelo, para que no abusen de los pobres por estar más cerca del cielo por no llevarse un pedazo de pan a la boca. Lo mejor de todo es que según declaraciones de ellos (sigo sin entender por qué pluralizo tanto cuando ya se ha descubierto que me refiero a un caso en concreto), van a cambiar el mundo antes que yo. ¿Alguien cuerdo que me explique esta declaración tan… lógica? Menos mal que siempre nos queda el humor, amigos. Aquí es donde se ve las intenciones reales del susodicho (o susodicha, que parece que nos estamos refiriendo a un pobre hombre o chaval). ¿Qué es lo que quieres, preciosa, que te aplaudan y te den palmaditas en la espalda solo por plagiar o parafrasear lo original salido de otras bocas más limpias? Está claro que sí, y que la pregunta retórica que he hecho ha surtido su efecto. Pero bueno. Quiero que esta sátira os dé tanto risa como reflexión. ¿Qué podemos hacer para tratar con criaturas como éstas? Lo que parece funcionar últimamente es asentir con la cabeza y sonreír forzosamente, parece que así se sienten a gusto. Y si exclamas cuando dicen algo que con otras palabras y otro tono de voz (no tan melancólico y famélico que más que pena da asco) podrían impactar más, pues eres amigo para toda la vida. Uno de los últimos puntos que quiero resaltar (los más importantes me los dejo para otro tipo de texto) es que su descomposición orgánica interior se exterioriza en su físico. Cada vez me repugna más verla llegar por las mañanas con su típica pregunta: ¿Has estudiado/hecho la tarea de tal asignatura?, dándote a entender que se ha esforzado precisamente en aquéllas que tú flojeas para que la sombra sea lo más grande posible.

     Acabando ya esta ¿crítica?, quiero agradecer de todo corazón la compañía que dan ciertas personas de mi clase, que hacen que tus expectativas de encontrar gente que piense como tú y tenga un ideal activista por hacer algo por y para el planeta y el mundo (que no es lo mismo por lo visto) se derrumbe y se venga a bajo como la crisis que vivimos mundialmente. Hoy me ha tocado meterme contigo, Anna.