No sirve.

Publicado en Filosofía, pensamientos y reflexiones el 10 de Octubre, 2008, 15:48 por Saphira Aurion
Pasar de todo no sirve.
No sé cómo decírtelo. No sé si me escucharás. No sé si te darás cuenta de que te lo digo a ti, de que no eres lo que piensas, no eres lo que quieres ser con los demás. De que no puedes ir por ahí derrochando la certeza de que posees sabiduría, de que si te va bien es porque sabes arreglar tus problemas y tomarte las cosas con calma y no como los demás, y si en cambio te va mal, entonces es porque tus problemas son mucho mayores que los de los demás, que no te comprenden.
¡El mundo no es así!
No fijas que no me escuchas, no finjas que no me entiendes. No te tapes las orejas para no oírme y mires hacia otro lado. ¡No pongas los ojos en blanco y demuestres a todos con una mueca que no crees ni una palabra de lo que te digo, que soy una histérica, una paranoica, que me invento las cosas! Abre los ojos de una puta vez, hazme caso, escúchame, date cuenta de que lo que tú piensas no lo es todo, de que puedes estar en medio de un enorme error, de un malentendido.
No tergiverses mis palabras, no llores, no pierdas los nervios. No me malinterpretes: sigo sintiendo mucho cariño por ti y sé que muchas veces has estado en posesión de la verdad, de la inocencia, y yo me he equivocado. Pero tengo que decirte esto, precisamente por eso. ¡Deja de jugar a tener empatía y tenla de verdad! Toma en serio lo que te dicen los demás, no entres en la vida de otros para arreglar los problemas con cuatro palabras despreocupadas y una carcajada para quitarle peso al asunto, porque a veces el asunto tiene demasiado peso como para eso, y a las personas implicadas en ello les importa demasiado como para quitarle importancia. ¡Si quieres ayudar ayuda de verdad, no como tú crees que es mejor importándote una mierda lo que piensen ellos! ¡No somos todos animalitos a los que tú puedas coger de la mano y pretender que cierren los ojos, no! Acéptalo de una vez: tú no eres superior al resto, no sabes más. No sabes más.
Algunos problemas no se arreglan pasando de todo y corriendo un velo por encima de las heridas. Y sobre todo, sobre todo, no pretendas que hagan eso los demás cuando tú precisamente eres incapaz de hacerlo con tus propios problemas. No vengas a tapar mis heridas. No lo necesito: yo puedo tomar por mí misma una decisión, y quizá quiera curarlas. Quizá me haga daño curándolas con vinagre, pero soy lo suficientemente madura como para elegir si prefiero sufrir y desinfectar o simplemente taparla dejando que cicatrice o que quizá se infecte.

Así que deja de una vez esa absurda forma de pasar de todo. Apaga y olvídate, pasa a otro asunto, sé feliz... eso dices que hagamos. ¡No! ¡No lo hacemos, y tampoco lo hagas tú, ni lo aconsejes! Eso no funciona. Sé que piensas que estoy desvariando, pero asume lo que te dije al principio: no tienes la razón en todo, y en esto precisamente la tengo yo.
No pases de las cosas, arriésgate, aprende a tomarlo todo en serio, y si quieres que los demás te tomen en serio a ti, tomales también a ellos. ¿Qué quieres conseguir? Lucha por ello. No es fácil olvidar, y tú lo sabes perfectamente. No pidas a los demás que hagan lo que tú no haces.
¡Arriésgate! Para vivir tienes que saltar, aunque vayas a caer, aunque vayas a dar contra el suelo y matarte, tienes que intentarlo o jamás volarás. Y no, cortar las manos de los que te sujetan y dejar parte de tu piel atrás para ello y tratar de olvidarlo no funciona. Si haces eso, tienes que volver, luchar, discutir, arreglarlo. Si no lo intentas, te desangrarás antes de llegar al sol. Si lo intentas, a lo mejor mueres en el intento.
Pero si no lo haces, no podrás volar. ¿Que no quieres hacerlo? Mientes. Sé que tú lo haces. Pero también aconsejas a otros que no lo intenten porque podrían caer y los alimentas con ilusiones estúpidas sobre otras cosas que quizá sean más importantes y que les impidan de verdad volar. ¿Qué estás haciendo?
No lo sé. Pero sé que está mal.
¿Qué estás haciendo?

¿Qué estás haciendo?