__victoria.dulcesironías.

Publicado en Filosofía, pensamientos y reflexiones el 23 de Abril, 2008, 21:43 por Laurarob

Todas estas conversaciones que he tenido, todas las palabras que me han susurrado… Son las típicas escenas de guión barato, de película mala, pero donde todas las espectadoras se vuelven locas y sueltan grititos nerviosos mientras exclaman: "¡Qué bonito! Ojalá alguien me dijera eso alguna vez...".

Últimamente pienso que mi vida está dirigida por un señor de bigote con un guión delante, y todas las cosas que me dicen no son reales. Son demasiado surrealistas, son frases demasiado bonitas para que me las digan a mí... A mí, precisamente. Que me diga que me quiere, que sin mí no puede vivir, que le vuelvo loca… Antaño sentía esto mismo en mi propia piel, pero ahora ya no. Es como si todos esos versos recitados fueran leídos de un libro antiguo… Y aunque tengan aún valor, resulta extraño pensar que salen de labios ajenos.

No me considero demasiado especial. Tengo mis pros y mis contras. Puede que uno de los últimos sea verme demasiado negativa. Aparte de egoísta, vaga y borde. Sin embargo, dicen que las virtudes eclipsan los defectos… debe de ser verdad, pues.

Debería sentirme bien. Y de hecho, lo hago. Me siento como una princesa a la que su amado le regala poemas y le lanza besos escondido en unos arbustos, o como unos amantes que comparten miradas cómplices mientras se encuentran en sus quehaceres cotidianos, y a la sombra de la noche, se escapan bajo la luz de la luna en un caballo blanco.

¿Y qué me dices si te cuento que los quiero, los quiero muchísimo? Alguien va a acabar perjudicado… y no quiero que sea ninguno. Aunque dudo que mi deseo se cumpla. Quizás deba “sacrificarme” yo… hasta ahora, esta ha sido mi mejor idea.

¿Cómo saber cuál es la decisión adecuada? Sólo el tiempo lo dirá, o eso es lo que me han contado. El problema es que el tiempo es como un reloj de arena, o de sangre, más bien, y por cada segundo se escapa una gota de vida. Y, poco a poco, se van pausando el aliento… ¿El de quién? Pues… el de todos, amigos míos.

Quizás alguien tenga razón y no quiera ver la realidad. Quizás aún no esté preparada para verla. Quizás no tenía que haberme precipitado y dejado llevar por el momento. Quizás lo mejor será que me perjudique a mí misma.


Y ahora tengo miedo, mucho miedo. Nunca pensé que el amor llegara demasiado pronto... ni que yo me quejara al respecto.

No quiero hacer daño a nadie...

Todo parecido con la realidad es pura, llana, y completa coincidencia. Demasiada, tal vez.