__fin.

Publicado en Historias, cuentos y relatos el 15 de Marzo, 2008, 0:53 por Laurarob

Entonces, aquello era el fin.

Ella lo sabía, y él lo sabía. Sin embargo, decidió quedar con él, y ahora se dirigía hacia su destino con la respiración entrecortada y el corazón latiéndole a mil por hora, pese a estar arrastrando los pies que cada vez le pesaban más, como un preso que camina por un pasillo sabiendo que al final de la puerta le espera la muerte.

Sin querer, comenzó a recordar todos esos momentos que había guardado con mucho cariño en la memoria, y que a veces, cuando se sentía sola, extraía cuidadosamente de aquel extraño lugar envuelto en brumas y volvía a admirar. Una noche en la que iban en dirección a una fiesta, pero prefirieron quedarse fuera, en el parque, observando las estrellas. Otro día en el que habían tenido que ir corriendo hacia una parada porque el autobús no estaba dispuesto a esperar más, y se tuvieron que dar un beso de despedida a través del cristal, ignorando las miradas atónitas de los demás pasajeros. Incluso se acordó de un concierto en el que ambos habían bebido, puede que demasiado, y se habían tumbado el suelo ante el asombro de la gran multitud que les rodeaba… tras esa noche, ella había tenido que tirar a la basura la camiseta que llevó. Ni el olor ni el aspecto la hacían plantearse volvérsela a poner aunque fuera un solo día más.

Perdida en sus pensamientos y con la mirada desenfocada, llegó a su destino. Y ahí estaba él, como siempre. De pie y con ambas manos metidas en los bolsillos. Los hombros ligeramente encogidos y la cabeza algo ladeada. Pero él la miró de una forma distinta.

Y ella lo vio de una forma distinta.

El beso con el que se saludaron nunca había sido tan amargo, ni tan poco sincero. Él se sentó, sin mirarla a los ojos, y la cogió de la mano. Ambas frías, ásperas y débiles.

Hablaron de cosas banales. Los exámenes, los profesores, el tiempo. Cosas con las que se habla con los vecinos en un ascensor. Respondían con monosílabos y breves murmullos de asentimiento. Y entonces, sin previo aviso, llegó. Ambos sabían que, tarde o temprano, llegaría, incluso puede que antes de conocerse lo supieran. Pero a ella le resultó igual de doloroso.

Comenzó él. Y por cada palabra que decía, sentía como si una flecha del fuego más abrasador se le clavara en el corazón, hiriéndolo y destrozándolo hasta que tan sólo quedara un vago recuerdo de lo que significaba amar. Pero lo que ella no sabía, es que él sentía exactamente lo mismo. Hubiera llorado si hubiera recordado cada mínimo segundo que estuvo con ella, que la abrazó, la besó o la miró, con una ternura que él nunca notó, pero que ella amaba con locura. A veces, el brillo de sus ojos, el movimiento de su pelo o la delicadez de su sonrisa eran suficientes para seguir con vida, sólo por volverla a ver cantando, o correspondiendo a sus besos, o jugando con su nariz. Ella había llegado a ser toda su vida. Ella hubiera olvidado su pasado por comenzar un futuro con él.

Sintió cómo le soltaba la mano, con delicadeza. La posó en el banco, y muy lentamente, se levantó, y comenzó a andar hacia donde se encontraba su casa, aquel camino que tantas veces habían recorrido juntos, riendo, cantando o saltando. Bajo la lluvia, en verano comiendo unos helados, saltando sobre las hojas del otoño para oírlas crujir…

¿Nunca has sentido cómo tu mundo se empieza a desmoronar poco a poco, trocito a trocito, y lo hace tan rápido que no tienes tiempo de volver a componerlo?

En aquel momento, ambos se encontraban bajo los escombros. Les faltaba el aire, no podían respirar, y sentían cómo su vida se escapaba suavemente por su aliento, poco a poco.

Y ni las lágrimas de ella, y más tarde las de él, ni las tardes que pasaron solos en su habitación acordándose de todo, las noches en vela junto al teléfono esperando recibir un mensaje que dijera "Lo siento", las súplicas al cielo, las almohadas mojadas, y ni los suspiros de pena que se les escapaban al recordar, pudieron salvarlos.

Se amaban. Se querían. Se deseaban.

Pero aquel fue el fin.

14 de marzo de 2008. 23:44

P.D.: Voy a saturar esto ñiáaaaa O____o Pero es que me ha vuelto la fiebre de escribir... >.< Ustedes me comprenden, ¿verdad? <3333