Una historia siempre tiene dos finales

Publicado en Historias, cuentos y relatos el 15 de Enero, 2008, 23:25 por Saphira Aurion
Una historia siempre tiene dos finales
El tuyo y el mío
No recuerdo cuántos daños cerebrales
Causamos los dos
Pero es cierto, ninguno está contento
Yo no soy el tuyo y tú no eres mi centro
Ya no...
¡Esto se acabó!

Empecé a escribir Pink Dragon el 8 de Agosto, o al menos ésa es la fecha que aparece en el documento de Word. En realidad, la historia la empecé un poco antes, cuando aún estaba en Alemania (ay... ése viaje que nunca olvidaré a Alemania, sí), y el personaje de Ryû, aunque lo tenía en la mente desde mucho anyes, tomó verdadera forma e identidad personal entonces.

Dije que iba a escribir primero Sin Destino, pero PINK se adelantó. Dije que la iba a dejar en Septiembre, y no lo hice. Dije que la terminaría antes de Navidades y si no, la dejaría, y no la dejé. Cinco meses justos después de haberla empezado a pasar a ordenador, terminé de escribir PINK.

La historia empezó siendo no-oficial, un relatillo que escribía para mí. Ahora es una de mis tres mejores historias, en mi opinión (también puede influir el que sólo tenga tres historias largas pasadas a ordenador y trabajadas...), tiene 425 páginas y...

Y su protagonista es el mejor personaje que he creado jamás. Y si no es el mejor, al menos es el más real para mí, con el que más me he identificado, con el que más cosas he compartido y al que más cariño le tengo. Bueno, todos sabemos ya que hablo de Ryû.

Ryû, que está muerto en PINK. Muerto, con todas sus letras. Es... difícil de expresar. Comparto mi vida con mis historias y mis personajes comparten la suya conmigo (¡y hasta me dejan escribirla!), pero con él ha sido de una forma mucho más intensa. Si LLDM englobó una determinada época de mi vida, y WA otro confuso y corto periodo... PINK lo mismo. Es una historia que significa muchas cosas para mí, cosas que han pasado... y ya no es sólo la historia, es Ryû. Porque supongo que de alguna forma, yo he vivido su vida durante cinco meses, descubriendo todo lo que había pasado y escribiéndolo, y él ha vivido la mía.

Ryû representa el accidente en Alemania, el miedo, el dolor de cabeza, lo que sentí cuando fui a decirle a mi profesora de piano que no iba más. Representa amor, sueños, lágrimas, emoción, amistad, problemas y la sensación de no poder seguir adelante, pero también el alivio cuando se descubre que sí es posible. Representa compañía, risas, ABRAZOS, confusión, bromas, secretos que sólo dos comprenden.

Ryû no se merece "solamente" esas 424 páginas. Los dos lo sabemos (vamos, que él lo sabía y me lo hizo saber a mí). Y como siempre hay una forma de seguir adelante, en esto también, para él.

Una historia siempre tiene dos finales. Este es el segundo final de PINK (y una despedida).

Volvamos al momento en el que las cosas empiezan a ir realmente mal.

27 de Junio de 2008...


Continúa en mi blog: final alternativo de Pink Dragon


Nada es tuyo, nada es mío
¿Cómo repartimos los amigos?
¿Cómo repartimos los recuerdos...
...de este amor?