19 de Septiembre, 2007


Kirtee

Publicado en Filosofía, pensamientos y reflexiones el 19 de Septiembre, 2007, 19:50 por Saphira Aurion

Para leer este artículo con su BSO...
(Estoy pegadísima a esa canción >.<)


Siempre que voy a hablar de esta palabra, empiezo igual.

"En illanil hay una palabra que no existe en español..."

Supongo que si me conocéis os sonará lo que es el illanil. Por si acaso, explico brevemente: viene de una historia que escribí hace mucho tiempo, cuando rondaba los diez años, titulada "La Tierra de Nadie". La historia era mala, la redacción pésima (con esa edad... xD)... pero lo que aún me encanta es el mundo en el que transcurría, que (aunque suene mal si lo digo yo) estaba bastante currado (para haberlo hecho a esa edad, sobre todo). De todo ese continente en el que transcurría la historia, mi país favorito está en la costa este. Se llama Isadul (abreviatura de Isaduliidaah, que significa en illanil "Tierra Libre"), y en él vivía una raza que se hacía llamar el Hijos de la Piedra, pero se llamaban a sí mismos illanils. Y obviamente, illanil se llama también el idioma que hablan, que de todos los de las criaturas que vivían en aquel mundillo, es el único lenguaje que dejé evolucionar y perfeccioné lo que pude.

Y aquí sigue xD

En cualquier caso, no quiero hablar de los illanils, ni de su lenguaje, sino de otra cosa. Como iba diciendo, en illanil hay una palabra que no existe en español... la palabra es Kirte.

Si lo tradujésemos... bueno, la que más se acerca es "amigo". Pero seguiría sin ser lo mismo, porque uno puede tener decenas y decenas de amigos. Tampoco sería "mejor amigo" ni "amigo íntimo". No, nada de eso. Hay palabras para ello en illanil (Miam, por ejemplo, es amigo íntimo, amigo más en plan colega sería Lessr), Kirte es a parte.

Si Kirte fuera amigo especial, yo tendría que decir que tengo... doce. Pero no, Kirte es... mmh, es difícil de explicar. Es más que un amigo (sin doble sentido, eh xD). Es alguien a quien llamas amigo, pero es 99% íntimo. Es alguien que no te importaría que supiera eso, el 99% de tus secretos, y que de hecho conoce ya el 80%. Y tú de los suyos. Le conoces tan bien que puedes predecir casi exactamente lo que va a hacer o decir, y él lo mismo de ti. Es una persona a la que confiarías tu vida sin miedo, sabiendo que está a salvo. Y no lo digo en plan poético, sino en serio. Por un Kirte sientes algo especial. Le quieres con mucha más intensidad que a un amigo, por muy íntimo que sea, incluso con casi tanta intensidad como puedes querer a una pareja sentimental. Pero no va por ahí los tiros, ese cariño es muy distinto. Lo compararía a un hermano... sí, puede ser. Pero no es lo mismo. Es un Kirte. No sé si me explico.

Kirte es alguien a quien le puedes contar todo y t lo cuenta todo. Y no sólo os escucháis: os entendéis. Kirte es alguien que sabe lo que haces, sabe lo que sientes, lo que necesitas. Si no lo sabe, quiere saberlo y lo consigue.

A un Kirte le quieres con realmente mucha intensidad, y le necesitas. Dependes de él en cierta medida, pero él también de ti. Y lo de Kirte, no hace falta ni decirlo, es mutuo.

Creo que no puedo explicar más el concepto, así que me limito a confiar en que se haya entendido bien y paso a hablar un poco de la cultura illanil con respecto a eso. Según ellos, que son bastante dramáticos... un Kirte es "una persona en cuyas manos depositarías tu vida sin preocupación alguna". Por lo tanto, está claro que no es lo mismo que un amigo, por íntimo que sea. La forma de querer a un Kirte, el sentimiento, es distinto al que se tiene por un amigo. No es amistad. Es... distinto. Así que la frase "Ik Llild Kirte" (que viene a significar algo así como... "Siento por ti lo que por un Kirte"... vamos, "Eres mi Kirte", no literalmente), se dice muy, muy poco, y a contadísimas personas. No es normal, por ejemplo, tener más de media docena de Kirtee, y al que los tiene, se le considera extremadamente afortunado. Son un bien escaso. Es un "rango personal" privilegiado y restringido. No a cualquiera le confías tu vida, aunque sea un muy buen amigo. Y no es sólo de decidir quién lo es y quién no, sino lo que sientas por esa persona. Es algo especial.

Por eso, cuando a un illanil le dicen "Ik Llild Kirte", la reacción es de grata sorpresa y emoción. Es algo muy especial. Algo así como un "te amo" dicho muy en serio y sin connotaciones románticas. Se crea un vínculo si es mutuo el sentimiento. Y normalmente es mutuo, porque nadie se lo dice a alguien a quien conozca tan poco que puede dudar aún de sus sentimientos hacia él.

Este texto lo escribo a medias como dato de cultura illanil alrededor de una palabra que me encanta, además de dedicado especialmente a mis cuatro Kirtee.

Sí, tengo cuatro y me considero afortunada ^^

Tengo un Kirte fantástico, uno que es realmente cien por cien lo que piensa un illanil cuando dice "Kirte". Es uno que me regaña por comer chocolate cuando no me está viendo comerlo siquiera, que puede hablar conmigo durante horas y con el que tengo toda la confianza del mundo. Hasta donde puedo ver, nos entendemos completamente, y eso es muy importante. Nuestra comprensión e tanta que a veces la calificaría más de empatía o telepatía. Y puedo entrar en su blog y publicarle un comentario que diga "te quiero muchísimo", y emocionarme con lo que me responde. Puedo explicarle lo de los Kirtee y que lo comprenda a la primera, y que le guste. Puedo confiar plenamente en los consejos que me dé, porque siempre que lo ha hecho ha acertado. Y creo que es el único Kirte actual al que le he dicho claramente "Ik Llild Kirte". Y por supuesto, ahora en el equivalente más cercano en castellano, le quiero. Er Kirad. 

Tengo una Kirte que siempre hemos dicho que somos completamente distintas físicamente y calcadas por dentro. Una Kirte con la que puedo desvariar o hablar en serio depende del momento, con la que encuentro las palabras adecuadas para hablar, con la que, después de no vernos en muchos meses, en una tarde os ponemos al corriente de lo que pasa en la vida de una o de la otra. De alguna forma, cada una tiene la suya, sí, pero somos capaces de compartirlas a distancia. Y cuando pasamos mucho tiempo juntas (con un par de días basta... xD) llegamos incluso a hablar a la vez. Ella también me entiende, y yo a ella, aunque a veces hablemos de una forma que creo que si os oyen, nadie más captaría de lo que hablamos. Y de alguna forma, como que leemos a veces en los sentimientos de la otra. Es alguien con la que puedes charlar en un banco en Alemania o en una cuadra mientras ensillas un caballo. No sé si se lo he dicho alguna vez, pero desde luego, lo he tenido siempre muy claro. Ik Llild Kirte, porque sé que vas a leer esto. Y espero que Er Kirad.

El tercer Kirte que voy a mencionar (aunque con esto, el orden da lo mismo...) es el que faltaba en el grupo de los tres de antes, si se entiende quiénes son. A este Kirte sí que le veo poco, mucho menos que a los demás, y eso realmente me da muchísima rabia. Aún así, cuando nos vemos, es como si no hubiera pasado tanto tiempo, o hay ningún tipo de incomodidad ni de hielo entre los dos. Es como si estuviéramos conectados, y aunque nos separe la distancia un tiempo, cuando nos reencontramos no tenemos que volver a acostumbrarnos, sino que más bien reanudamos una conversación interrumpida, con naturalidad. Y de esa forma, cuando hablamos, el nivel de confianza es igual que con los demás, y el de comprensión, por raro que parezca después de estar tanto tiempo incomunicados, también. Es alguien con quien se puede ir a dar paseos en bicicleta mientras hablamos de política y me deja con la boca abierta porque no tenía ni idea de nada. Aunque probablemente no lea esto, Ik Llild Kirte. También espero que Er Kirad.

Y mi cuarto Kirte es, digamos, el más nuevo del grupo... Es un Kirte que también me escucha y comprende a la perfección, y con el que también tengo esa extraña telepatía. También hablamos a la vez, tantas veces que ya no nos sorprende. Es alguien con el que puedo reírme sin parar durante media hora por teléfono, oyendo su risa al otro lado. Por una palabra en concreto que diga uno de los dos, ya sabemos lo que está pensando el otro. A veces me pregunta cosas y le he respondido antes de que me lo pregunte. A veces quiero algo y me lo da sin darme tiempo a pedírselo. Empieza a ser normal xD Y éste es otro cuyos consejos puedo seguir prácticamente al pie de la letra, porque tengo comprobado que son realmente buenos. Aunque aquí hay un pequeño problema porque según los illanils, aunque sea desde luego Kirte, en realidad debería llamarle otra cosa. Pero con eso no me voy a meter aquí. Así que a ti no te digo eso, hala ;P

Y... aquí iba otro post a un quinto Kirte que tuve e su momento. Ahora dudo, no sé qué hacer... bueno...

Este también era muy buen Kirte. También pensamos lo mismo en muchas ocasiones, y nos contábamos muchas cosas y había confianza. Era un Kirte que tenía realmente mucho conocimiento, precisamente, de cultura y lenguaje y grafía illanil, así que es irónico que precisamente pasara eso... Pero por unas cosas o por otras, nos distanciamos y parece que dejó de ser mutuo. De todas formas, supongo que amigos... Er Kirad.

Y... nada más que decir ^^ A mis Kirte, que sois lo mejor del mundo, que os quiero y os necesito muchísimo y que contéis conmigo para lo que sea... pero eso no necesito decirlo. Va todo implicado ya, así que... sólo que me queda acabar.

¡Saludos!

P.D. "Er Kirad" significa "para siempre"...

Veinticinco horas al día

Publicado en Filosofía, pensamientos y reflexiones el 19 de Septiembre, 2007, 19:27 por Laurarob

Es pensar en ti 25 horas al día. Es memorizar cada momento que estuvimos juntos, para ahora tratar de recordar cada mínimo detalle que me hiciste, dijiste, susurraste, que ocurrió, que me hizo estremecer, que me hizo llorar, que me hizo reír, que me hizo suspirar, y así no olvidarte jamás. Ya es imposible no volver a recordar tus gestos, tu rostro, tus labios, tu pelo, tus ojos, tu aroma, tu voz... Porque eres parte de mí. Y lo digo totalmente en serio. Ya puede pasar el tiempo, burlón, que yo jamás me olvidaré de ti. Es totalmente imposible. Tu recuerdo es como una herida que se abre y vuelve a sangrar cada vez que pienso en ti, que nunca terminará de cicatrizarse, porque te busco y no te encuentro. Te abrazo y te esfumas en el aire. Te beso y beso la nada. Te toco y atravieso el viento. Porque todos estos momentos no son reales.

Porque tú no estás aquí.

Muero cuando lloras. Te juro que el corazón se me parte en mil pedazos. Me preguntas por qué vivimos tan lejos el uno del otro. Y yo no sé contestarte más que con más lagrimas y palabras de consuelo. palabras que no sirven de nada porque no acortan la distancia. Tal vez crezca ese sentimiento dentro de mi, pero cada vez se hace más insoportable el dolor que lo presiona y enjaula. Poco a poco se hace la celda más pequeña por cada día que pasa, y el sentimiento encerrado más grande. Hasta que alguno de los dos ceda y deje sitio al otro. Y esperemos, por nuestro bien, que el que venza sea el ocupante de la jaula.

Injusticia es la palabra. Gente a la que no puedo ni ver viven a dos pasos de mi, cuando a la persona que más adoro, más quiero, a la que más he amado, con la que he compartido pocos, pero los momentos más intensos de mi vida, vive en la otra punta del continente. Es totalmente imposible no derrumbarse al pensar en los kilómetros que nos separan, en los mares, montañas y océanos que se interponen en nuestro camino.

Es enfermiza la pasión con la que me pongo a recordar. Tumbada en la cama, y como única compañera la música, canciones que fueron escritas sin saber que significarían un mundo, un sentimiento tan fuerte como el acero, ignorando que me transportarían a un mundo de momentos que pasaron y que no se volverán a repetir.

Río y trato de pasarlo bien. De hecho, lo consigo. Pero en cuanto llego a mi casa, me siento sola. Tremendamente sola. Trato de escapar de las sombras que me rodean, de la cruel realidad, y vuelvo a sumergirme en ese mundo de hechos del pasado, como si volviera a ver la misma película una y otra vez. Y cuando llega al final, inevitablemente lloro. Y vuelvo a llorar una vez más.

Echo de menos sentir tu respiración contra mi rostro, tus manos acariciando mi cuerpo, el contacto de tus labios sobre los míos, oír tu corazón latir tan deprisa que me hace sonreír, ver esas simpáticas arrugas que se forman en tu boca cuando sonríes, que pronuncies mi nombre de esa forma tan peculiar, que me mires con ternura... Son tantos los gestos que es imposible nombrarlos todos. De todas formas, plasmarlos en un papel o en un blog en internet sólo los haría menos significativos y mágicos.

Esa es la palabra. Magia.

Porque sigo sin entender cómo puedo quererte tanto estando tan lejos. Antes de conocerte jamás hubiera continuado una relación a distancia, pero desde aquella noche, aquella noche mágica, fantástica, dulce, sensual, bonita y perfecta, allí decidí que no podía dejarte. Aunque hubiera querido, hubiera sido totalmente imposible. Las lágrimas que he derramado por ti se hubieran multiplicado hasta al fin formar un mar más que nos separara.

Tú eres diferente. Eres especial. Eres perfecto. Eres esa persona a la que estuv esperando tanto tiempo. Eres mi amigo. Eres mi vida. Eres mi amor. Eres mi mundo. eres la persona de la que no quiero separarme nunca. De la que no me quiero olvidar. Jamás.

Volim te svim srcem moj živote

Tres tipos de persona (los que saben contar y los que no)

Publicado en Filosofía, pensamientos y reflexiones el 19 de Septiembre, 2007, 15:50 por Saphira Aurion
Una de las frases que más me gustan de Pink Dragon, de Daiichi, me la dijeron a mí hace poco en la vida real. Tengo que decirlo porque de esa forma la frase vale mucho más: no es lo mismo leer algo así en una historia a oírla en el mundo real.

"...y tampoco esperes que vengan y te extiendan la mano para ayudarte sin tú haberla pedido"

En ese momento, creí que, efectivamente, aquel ha sido mi error en muchos momentos. En cualquier caso, he reflexionado mucho sobre ello. Y he llegado a la conclusión de que, pese a lo que pensé con desánimo en un primer momento, hay algunas excepciones a esa genial frase.
Puede que haya otra forma de separar a las personas en tipos. Los que extienden la mano para ayudar si se lo piden, los que no ayudan aunque se lo pidan... y los que extienden la mano sin que se lo pidan.
Antes, yo pensaba incoentemente que TODAS las personas extendían la mano por sistema, aunque fuera sólo a sus seres queridos. Ahora, que he descubierto (y me han dicho bien claro y sabiamete) que no, valoro más a ese último tipo de persona.
Porque existen, sí, seguro. Personas que saben que estás mal y te llaman, que saben que no puedes salir y van a visitarte, que te arrancan una sonrisa en los malos momentos conun SMS, una llamada, que te hacen saber que se preocpan por ti, que están ahí, que no estás sola.
Personas que te ven en el suelo y se quedan contigo, personas que incluso se quedan una noche contigo en el hospital, dándote la mano, y te sonríen cuando te despiertas.
Sin que se lo pidas, por supuesto.
Lo hacen porque sí, porque te quieren o te aprecian, o a veces ni eso, simplemente porque son así.
Aunque no es muy largo ni muy poético, escribo esto para esas personas, que se merecen todo mi reconocimiento, aprecio, admiración y agradecimiento. No sólo por lo que algunas puedan haber hecho por mí, sino quizá simplemente por existir, por hacer un mundo en el que no con todas las personas haya que escribir una carta formal de petición, sellarla, firmarla, mandarla por duplicado, a doble espacio, fuente Times New Roman doce puntos, en un sobre oficial, con tres semanas de antelación, coger el recibo y recibir la respuesta, perderla, encontrarla y presentarse con ella en mano... para que hagan algo por ti. Aunque sea un SMS.
Por crear un mundo en el que si tecaes al suelo sintiendo dolor, no te quedes solo. Al menos, si hay uno de ellos presente.
Y sólo mencionar a algunas de estas personas que conozco. Algunas, porque me dejaré a varias, lo sé...

Stefan, Sara, Ibai, Cortón, Luis, Ruth, Antonio, Marta, Luis, Angelica, Miguel Ángel...

Gracias por no estar dentro de la regla...