Con un tango de fondo...

Publicado en Filosofía, pensamientos y reflexiones el 29 de Agosto, 2007, 11:43 por Quien_vosotros_sabeis

Imagínense, señores, imagínense. ¡Ha este grado de absurda impotencia he llegado! Legado mi poderío a la mujer más cercana, mi sentir y mi vida han alcanzado el punto cúlmine de la estupidez.

¡Qué desastre!

Cuanto poder perdido en el mundo, cuanta sensillez inutilizable, cuantos detalles ínfimos, cuantas curvas, malvadas todas ellas, cuántos sentimientos derrochados, robados, perfilados, esculpidos, escupidos, estudiados, extirpados.

¡Qué desastre! ¿Y quieren saber más? ¡Yo soy el culpable! Si, señores y señoras, el culpable, el desastroso culpable de todo. No, no, yo no corrompí el mundo, no. Pero soy el culpable de que alguien sea feliz ahora...

¡¡¡El mundo no está en orden!!! Qué desastre...
Dios se burla de nosotros, juguetón, nos mueve como a piezas en un tablero inmenso. Somos un chicle que se estira. ¡Señores, un chicle!

Y las señoritas de hoy en día... tumbadas en las barras de las tabernas, enseñándo faldas, dobleces, secretos... Nadie me cree, nadie me cree, todos se casan por obligación, todos mueren por decisión. ¡¡La gente feliz debería sentirse avergonzada, señores y señoras, avergonzada!! Con tanto sufrimiento en el mundo nadie se merece sonreir... ¡¡Los sentimientos no sirven!! Si no hubiera felicidad los tristes no estarían celosos de los jubilosos y no habrían guerras...

¡Escuchad, escuchadme bien! Yo le dí todo mi ser a una puta, una ramera de calle, y me quedé en paz, me quedé bien. Le dí todo mi ser, mi asco, mi odio, mi alegría y mi indiferencia.

¡Y ahora estoy bien! No siento nada pero soy un hombre completo.

Señoras y señores, pensad en esto.

El mundo ha derrochado demasiado ya...