11 de Agosto, 2007


Aún con título provisional... ¡Pink Dragon!

Publicado en Historias, cuentos y relatos el 11 de Agosto, 2007, 16:40 por Saphira Aurion
Bueno, sí, llevo mucho tiempo feliz porque iba a escribir Sin Destino y ahora llego y de pronto estoy hablando de esta otra... ¿Pero qué diablos me pasa? Fácil.  Que aún mientras empezaba Sin Destino, había cierto personajillo que no dejaba de darme la lata atrayendo la atención sobre él en mi cabeza. Contándome su vida y evolucionando como personaje. A medida que miraba en su historia (sin poder yo evitarlo, lo admito), otros amiguetes suyos también me hicieron encariñarme con ellos. Y no puedo dejar de pensar en su historia.
¿Qué pasa? Que me gusta demasiado Sin Destino como para escribirla pensando en otra cosa. No, qué va. Así que he decidido que lo mejor que puedo hacer es congelar Sin Destino, ponerme a escribir la historia de estos pesados y así, quitármelos de encima y cuando estén contentos y me dejen en paz, escriir Sin Destino bien puesta a ello. Y tampoco espero tardar tanto, porque esto va a ser un reato. Corto o largo, más bien largo... (ya me conocéis xD), pero da igual. Un relato >.<
Ahora, ¿quiénes son estos personajes? Bueno, el primero que vino y el más pesadito de todos es Ryu. El protagonista de Pink Dragon, de hecho.
Ryu: Yo no soy pesado, listilla >_>
Tú te callas.

Supongo que los que hayáis oído hablar de Ryu alguna vez sabréis que es un personaje que surgió en mi cabeza inspirado en Hide (más o menos todos los que pasáis por aquí sabéis quién es... por si acaso, uno de los dos guitarristas de X-Japan o.0). Sobr todo al principio, Ryu era realmente parecido a Hide, ahora mismo, en lo que más se parecen es en el físico, aunque tengan varias cosas distintas el uno del otro...
Ryu: Yo soy más guapo, y esas cosas ^^
... como que Ryu tiene un tatuaje en la espalda y, que yo sepa al menos, Hide no, y los ojos de Ryu son azules, y los de Hide no... <_<
Ryu: Hai, hai. También eso, sí n_n
Y, en plan psicológico, igual se parecen en algunas cosas, pero en general Ryu ha evolucionado mucho por su cuenta en ese aspecto. Enormes diferencias entre ambos: Ryu estudia Bellas Artes y su afición es la pintura, Hide era obviamente músico y no pintor, Ryu no fuma, tiene fobias que Hide que yo sepa no tiene, y vive la mayor parte de su vida en España.
Ryu: Y yo soy la única persona del mundo a la que le queda bien el pelo rosa...
No, a Hide tambiñen le queda bien, no te pases.
Ryu: Mis amigos dicen que yo soy el único ñ_n
Porque tus amigos no conocen a Hide. Y tú tampoco, así que menos cuento. En fin, que estos dos no son iguales. Eso sí, el hecho de que se parezcan (y es evidente que se parecen, Ryu viene de él xD) hace que esta historia no la escriba yo con la intención de ser "oficial", como LLDM o incluso como WA. Esta la escribo sólo porque le tengo tanto cariño a Ryu, a Daiichi, y al resto de los personajes de Pink Dragon, que me apetecía que pudieran contar sus historias.
Ryu: Kawaii!
Daiichi: Arigatô n__n Ryu-kun, mejor que dejes de molestar aquí al artículo de Saphira-san. Todavía va y te deja sin tu historia.
Ryu: No lo hará, me quiere ^^
Daiichi: Éste está hiperactivo... -__-U
...Y para que me dejen en paz y pueda escribir Sin Destino, claro xD

En fin, ya os he contado de dónde viene el protagonista de mi histora y por qué la voy a escribir. Ahora, esto es la presentaión de Pink Dragon, la intro, así que creo que vendrá bien que os hable un poco del argumento.
La historia es prácticamente biográfica. Lo más importante de ella es Ryu, así que empezaré hablándoos un poco de él, ahora ya sin compararlo con Hide.
Su nombre completo es Ryuuga Ryutaro, pero todos sus amigos lo llaman Ryu.
Ryu: Aún no se han puesto de acuerdo si por el nombre o por el apellido o.0
Ryutaro significa "Hijo del dragón", y Ryu a secas, "dragón". Por eso la historia se llama así, siendo un guiño también al título de una canción de Hide, "Pink Spider". Se entiende, espero xD
Como creo que varios habréis adivinado (pero qué inteligentes que sois xD), Ryu es japonés. Nació en Kioto, más o menos un mes antes de que lo hiciera también Daiichi, que es el nieto de los vecinos de los abuelos de Ryu, y compañero suyo de juegos desde que eran bebés. El problema es que el padre de Ryu, Ryuuga Hikari, es el representante de una empresa japonesa que tiene que irse a España por el trabajo. Así que por eso Ryu habla realmente mejor español que japonés. Y por eso, muchos de los personajes de la historia son españoles.
Tere: Como yo, ¿eh?
Ryu: ¿Tú también aquí?
Tere: ¡Nene! :3
Ryu: Si me llamas así te empiezo a llamar Señora de las Focas de nuevo xD
Tere: Tú mismo *le abraza*
Ryu: Kawaii ;D

<<Se quedó en la puerta de la sala, mirándonos. Nosotras paramos de inmediato al verle. ¡Y como para no verle! Casi se nos cae la cara de vergüenza. Nosotras ahí haciendo el mono, pensando que no va a entrar nadie, y justo llega el chico más adorablemente estrafalario del mundo. ¡Y se queda mirándonos! ¡Vaya espectáculo que debíamos estar dando para que incluso a alguien tan peculiar le llamáramos la atención!

Cuando paramos, siguió andando, serio, y empezó a subir las escaleras de los asientos. Iba solo. Nosotras nos quedamos mirándonos unas a otras, cortadas, e íbamos a sentarnos cuando de pronto vemos que el chaval está subiendo, sí, pero mientras bailando. Primero poco, simplemente moviéndose al ritmo de la música, luego sintiéndolo cada vez más, gesticulando, como en un videoclip. Como nosotras tres antes. De hecho, imitaba algunos pasos de nuestra coreografía.

Nos reímos y seguimos haciendo el tonto, bailando. Patricia dio otra voltereta. El chico, al ver que había conseguido lo que quería, se dio la vuelta con una sonrisa divertida en la cara. Esa fue la primera vez que le vi sonreír así. Es extraño, porque está serio y con esa mirada de curiosidad que pone, y de pronto sonríe como si acabara de descubrir algo completamente nuevo y fuera la primera vez que experimenta algo tan divertido.>>


Y bueno... ¿cómo describíroslo más? Os revelaría todo Pink Dragon si digo mucho, la historia no es muy larga...
Daiichi: Pon fragmentos de nuestra infancia...
Ryu: ¿Los samuráis, Daiichi? xD
Daiichi: Por supuesto xD

<<
Bebían de las leyendas que les contaba el padre del padre de Daiichi, y sus cabezas estaban llenas de genios, dragones y ninjas. Interpretaban ellos dos solos a grandes grupos de samuráis místicos, y a veces, también al enemigo. Éstos eran los héroes de sus juegos, y dependiendo de la leyenda en cuestión, eran bushis del período  Edo, los soldados de infantería ashigaru "Pies Ligeros", o samuráis sin clan alguno, conocidos como ronin. Eran expertos en todo aquello gracias al abuelo, y al menos Daiichi, tomaba sus palabras al pie de la letra. Jugando, morían y se reencarnaban con una facilidad asombrosa. Ryu nunca quería morir, de forma que Daiichi se sacrificaba a sí mismo con frecuencia para salvarle. Además, su amigo mezclaba alegremente las leyendas. Le gustaba combinar papeles: era samurái, mikado, el dios Izanagui y dragón, todo a la vez, y pretendía que Daiichi lo aceptara con naturalidad.

Aunque también había que admitir que si Ryu era especial con esas cosas, también Daiichi se comportaba de una forma demasiado perfeccionista a veces. No podían jugar con cañas a modo de katanas, porque si las llevaban de esa forma estaban desenvainadas, y una katana desenvainada debía tener una víctima para compensar que su alma había sido despertada. Ese tema les dio muchos problemas, hasta que el propio Ryu dio con la magnífica idea de que sus katanas iban enfundadas en vainas invisibles.>>

Bueno, estos son ellos con ocho añitos. No les juzguéis por esto... aunque se nota bastante cómo van a ser de mayores con eso. No se parecen mucho, ¿verdad? Aunque bueno, los polos opuestos...
Daiichi: Saphira-san... ¬¬
Vale, vale, me callo xD Pero bueno, ahí veis a un Daiichi racional y que le da mucha importancia al bushido, y a ser un verdadero samurái... y a Ryu, que es tan fantasioso que vuelve los juegos un poco surrealistas. Ahora, de mayores se distinguen igualmente... Vamos, a Daiichi nunca le ha parecido bien el color del que se tiñe el pelo Ryu.
Daiichi: Serías mucho más guapo con el pelo negro, a ti que te importan esas cosas. Saphira-san tiene razón.
Ryu: Serás aburrido... U_u Y si a mí me importan esas cosas como dices tú, no es porque sea un superficial, sino porque soy un pintor >_>U Tengo que fijarme en eso...
Daiichi: Como tú digas, artista xD

Ryu es un "buscador de la belleza", y de hecho, el tatuaje que lleva en la espalda es ese adjetivo en... hm... kanji? Ni idea xD
Daiichi: Dios mío... creo que Ryu-kun y yo vamos a dejar de hablarte.
Pues vale ¬¬ Pero entonces yo me voy a escribir Sin Destino.
Pink Dragon está compuesta de varios capítulos... bueuno, muchísimos, pero muy cortos. En ralidad, la causa de que haya tantos es que hay muchos narradores que se turnan. Lo gracioso es que Ryu, que es el protagonista, no narra en ningún momento. Es su vida, pero no la cuenta él. Eso sí, al principio de cada capítulo hay un fragmento de su diario.

¿Por qué ésto? Bueno, os voy a spoilear horriblemente de Pink Dragon: Ryu se muere. Vale, no es un spoiler tan horrible porque se descubre en la primera página del relato, que empieza en su funeral. Entonces, con el prota muerto, ¿de qué va la historia? Fácil: tendremos que conocer a Ryu mediante todos los recuerdos de la gente que está allí, despidiéndose de él.

Ryu es una persona algo... hm, especial. ¿Cómo h llegado a ser como es? ¿Realmente es como aparenta? ¿Piensa o recuerda lo mismo de él su mejor amigo de Japón, su madre, sus amigos de España o alguna de sus ex? A todo esto, él tenía 20 años, ¿por qué murió?

<<Ryu decía que él, Daiichi, era mentalmente igual que uno de esos samuráis de sus juegos, y estaba en lo cierto. En realidad, el mismo Daiichi se había concentrado bastante en aprender y respetar las reglas del bushido: los conceptos del honor y la lealtad, la indiferencia al dolor, el sentido del deber y la justicia, el despego por lo material, el absoluto control de las emociones y una ética insobornable. Sabía que el símbolo de la vida de un samuráis era la flor del cerezo, que poco dura, porque un samurái debe siempre, ante todo, tener presente el hecho de que un día ha de morir. Podía entenderlo. Pero, en los juegos, Ryu jamás moría. Era siempre él, Daiichi, el que daba la vida por salvarle. Ryu era un dragón o un dios, simplemente no podía ni quería morir.

Pero todo aquello pertenecía al pasado.

"¿Por qué tú, idiota?">>

Las respuestas... en Pink Dragon ;P